Centro de Guías Expertas
Parte de nuestra serie completa sobre Odontopediatría.
Elegir la pasta de dientes para sus hijos puede ser abrumador. Entre geles con purpurina, sabores a frutas y envases de superhéroes, es fácil perderse. Pero lo más importante no es el dibujo del tubo, sino lo que hay dentro. Vamos a desmentir algunos de los mitos más comunes para que pueda elegir con confianza.
Mito 1: “Todas las pastas infantiles son iguales”
Nada más lejos de la realidad. Aunque parezca que solo cambia el sabor, la formulación varía enormemente. Algunas contienen flúor para combatir las caries, mientras que otras son “pastas de entrenamiento” sin flúor. La clave es leer la etiqueta, no solo mirar el envase.
Mito 2: “La pasta natural siempre es mejor para los niños”
La palabra “natural” suena segura, ¿verdad? Pero no siempre significa que sea más efectiva. Muchas pastas naturales carecen de flúor, que es el ingrediente estrella para proteger los dientes pequeños. Otras pueden contener ingredientes abrasivos que no son ideales para el delicado esmalte infantil. No se trata de elegir “natural vs. convencional”, sino de encontrar lo que su hijo necesita.
Mito 3: “Los niños no necesitan flúor hasta que son mayores”
Este es un mito muy extendido. A algunos padres les preocupa que el flúor sea demasiado fuerte, pero la realidad es que es fundamental para prevenir caries, incluso en los dientes de leche. La Asociación Dental Americana (ADA) recomienda usar pasta con flúor desde que sale el primer diente. Lo que cambia es la cantidad:
- Menores de 3 años: Una mancha del tamaño de un grano de arroz.
- De 3 a 6 años: Una cantidad del tamaño de un chícharo (guisante).
¿Qué pasa si mi hijo se traga la pasta?
Es la mayor preocupación de los padres. Tragar pequeñas cantidades ocasionalmente no es peligroso. El riesgo de tragar mucha pasta con flúor de forma constante es la fluorosis (manchas blancas en los dientes permanentes). Por eso es vital:
- Supervisar el cepillado: Usted debe poner la pasta en el cepillo.
- Enseñar a escupir: Conviértalo en un juego. Practique frente al espejo o haga concursos de “quién escupe más lejos” en el lavabo.
- Mantener la pasta fuera de su alcance: Trátela como cualquier otro producto de cuidado personal.
Ingredientes a tener en cuenta
Al leer la etiqueta, busque el sello de aceptación de la ADA. Algunos ingredientes a considerar son:
- Lauril Sulfato de Sodio (SLS): Es lo que hace espuma. Si su hijo tiene la boca sensible o suele tener aftas, busque una pasta “libre de SLS”.
- Edulcorantes: El sorbitol o la sacarina dan buen sabor sin causar caries. Son seguros en las cantidades que contiene la pasta.
Conclusión
No necesita un doctorado en química para elegir la pasta de sus hijos. Busque una que contenga flúor, tenga un sabor que les guste (para que no protesten al cepillarse) y use siempre la cantidad adecuada.
En AZ Dental Club, estamos listos para resolver todas sus dudas sobre la salud oral de sus pequeños. En nuestras clínicas de Phoenix, Glendale y Tempe, nos encanta ver crecer sonrisas sanas. ¡Visítenos pronto!